Con la mayoría de los votos afirmativos, la Cámara de Senadores avaló la incorporación de Martín Plaza y de Martín Diez Villa a la Corte de Justicia de Salta. Desde el oficialismo destacaron el cumplimiento del procedimiento constitucional. Mientras que desde la oposición cuestionaron el costo de tener nueve jueces.
El senador por Güemes, Enrique Cornejo, sostuvo que “financiar a dos jueces es una inversión para que la Justicia dirima conflictos y se alcance el bien común”. Remarcó que ninguno de los postulantes recibió impugnaciones y subrayó el aval académico y profesional de Plaza, entre ellos el respaldo del Dr. Ricardo Gil Lavedra, exintegrante del tribunal que juzgó a las Juntas militares en 1985. “Que una figura de ese prestigio nacional e internacional haya dado su aval me llena de orgullo”, afirmó.
Además, defendió el mecanismo de designación al señalar que en Salta rige un sistema “participativo y republicano”, donde cualquier ciudadano o institución puede formular objeciones. En ese sentido, comparó el proceso provincial con la polémica generada a nivel nacional por la postulación de Ariel Lijo a la Corte Suprema mediante decreto presidencial, y consideró que en la provincia se respetaron las garantías institucionales y la participación ciudadana.
En contraposición, el senador Roque Cornejo, representante por Capital y miembro de La Libertad Avanza, fundamentó su voto negativo en dos ejes centrales: el gasto público y la independencia judicial. “No hace falta que la Corte de Salta se integre con nueve miembros. Puede funcionar con cinco, como lo hacía originalmente”, expresó.
También cuestionó la procedencia política de los postulantes, al señalar que provienen del ámbito del Poder Ejecutivo. “El Poder Judicial tiene que ser necesariamente independiente. Si se salta del Ejecutivo al Judicial, esa afinidad puede limitar la discrecionalidad al momento de tomar decisiones”, advirtió.
Luego de que la Cámara alta aprobara sus pliegos, Martín Plaza y Martín Díez Villa comenzaron a marcar el rumbo de lo que será su desempeño como jueces de la Corte de Justicia provincial. Ambos coincidieron en la necesidad de profundizar el acceso a la justicia, especialmente en el interior.
Plaza definió su designación como “un gran honor y un gran orgullo” y aseguró que asume el cargo con “absoluto compromiso con la Constitución, con el sistema de derechos y con la libertad de prensa”. Entre los ejes que planteó trabajar mencionó el fortalecimiento de la justicia de paz para garantizar “un acceso efectivo de todos los pobladores de la provincia a la justicia”, una reforma integral del sistema contencioso administrativo y un mayor acceso a la jurisprudencia del tribunal. “Es importante que los abogados litigantes y los jueces puedan tener el conocimiento acabado de todo lo bueno que viene haciendo nuestra Corte de Justicia”, expresó.
Díez Villa, puso el acento en una visión federal y territorial del servicio judicial. “Creo que esa visión federal se ve plasmada no solo con mi gestión actual como defensor general, sino que hay que profundizarla”, sostuvo. Propuso una “justicia más cercana a la gente, más empática” y adaptada a una provincia “muy heterogénea y con grandes distancias”.