El Ministerio de Cultura y Turismo de Jujuy presentó el balance final de la temporada turística de enero, con resultados que confirman un movimiento sostenido en las cuatro regiones de la provincia y anticipan un febrero con expectativas récord, impulsado por el Carnaval.
Durante el primer mes de 2026, Jujuy registró un comportamiento positivo tanto del turismo nacional como internacional. El flujo constante de visitantes estuvo motorizado principalmente por el mercado interno, al que se sumó la llegada de turistas extranjeros atraídos por la diversidad de paisajes, la oferta cultural y las experiencias al aire libre.
Al analizar los resultados del mes, el ministro de Cultura y Turismo, Federico Posadas, destacó la dinámica de la temporada y el perfil del visitante. “Cerramos un mes de enero con un balance muy satisfactorio. Si bien el escenario nacional presenta desafíos, Jujuy demuestra ser un destino resiliente. Observamos que el turista decide su viaje con poca antelación: pasamos de niveles de reservas previas moderados a una ocupación real sólida, gracias al turismo espontáneo que llega atraído por nuestra oferta cultural y natural”, señaló.
De acuerdo con el reporte oficial acumulado de enero, la ocupación hotelera promedio en la provincia fue del 58,37%. La Quebrada encabezó los registros con un 68,94%, seguida por los Valles con un 53,86%, las Yungas con un 41,15% y la Puna con un 29,80%.
En términos generales, se contabilizaron 133.328 turistas y 374.986 pernoctes, sobre una oferta de 435 establecimientos de alojamiento y 12.382 plazas disponibles. Este movimiento generó un impacto económico estimado en $43.366.623.065, recursos que se volcaron directamente a las economías regionales y al comercio local.
Sobre estos resultados, Posadas subrayó el proceso de desestacionalización que atraviesa el destino. “Estos números son el resultado de un trabajo sostenido para reducir la estacionalidad. Lo que antes era temporada baja, hoy es temporada media o alta. El verano jujeño ya es sinónimo de experiencias de calidad, desde la gastronomía hasta el contacto con la naturaleza en escenarios como Salinas Grandes o el Hornocal”, afirmó.
Finalmente, el ministro remarcó la competitividad de Jujuy dentro del mapa turístico nacional. “Frente a otros destinos, la provincia se posiciona como una alternativa accesible, con servicios de excelencia. Además, observamos que el sector de alta gama está operando al máximo de su capacidad, lo que marca una segmentación clara del mercado”, concluyó.