La provincia de Jujuy podría convertirse en uno de los primeros destinos de una nueva aerolínea que busca fortalecer la conectividad aérea entre ciudades del interior del país. Se trata de Joy, un proyecto impulsado por empresarios del sector aeronáutico que planea operar rutas regionales con aviones de menor capacidad y un servicio diferenciado.
La empresa ya firmó un acuerdo con el Gobierno de Jujuy para iniciar operaciones una vez que obtenga las autorizaciones regulatorias correspondientes. De concretarse, la provincia se posicionaría como uno de los puntos estratégicos en la red inicial de vuelos que la compañía proyecta desarrollar en la Argentina.
El proyecto está encabezado por un grupo de empresarios con capitales mayoritariamente nacionales, entre ellos Juan Maggio, quien entre 1996 y 2005 estuvo al frente de la aerolínea Southern Winds (SW), que operó vuelos de cabotaje y regionales en Sudamérica.
La iniciativa busca atender uno de los déficits históricos del sistema aerocomercial argentino: la escasa conectividad directa entre ciudades del interior. En ese marco, Joy apunta a desarrollar rutas federales que unan destinos turísticos y centros urbanos sin necesidad de pasar por los grandes hubs tradicionales.
Según el plan inicial, la compañía prevé comenzar con vuelos desde Buenos Aires hacia Jujuy, San Luis, Villa Mercedes y Merlo, además de conexiones regionales que incluirían ciudades como Córdoba, Iguazú y Bariloche.
Para operar estas rutas, Joy proyecta incorporar dos aeronaves Bombardier CRJ-200 LR, con capacidad para 50 pasajeros. Este tipo de avión es utilizado habitualmente en vuelos regionales de menor demanda y cuenta con una cabina configurada con dos asientos por lado —sin asiento central—, lo que permite ofrecer mayor comodidad a los pasajeros.
La propuesta comercial también incluye un servicio a bordo diferenciado y procesos de embarque más ágiles, en línea con un posicionamiento orientado al cabotaje premium.
Desde la empresa señalaron que ya iniciaron conversaciones con distintas provincias para articular esquemas de cooperación que permitan sostener las rutas durante su etapa inicial, hasta que la operación logre consolidarse.
El cronograma prevé contar con las aeronaves a partir de abril, con el objetivo de iniciar los vuelos durante mayo, aunque el inicio efectivo dependerá de la aprobación de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), organismo que regula la actividad aerocomercial en el país.
En un contexto de cambios en el mercado aerocomercial argentino, la nueva compañía apuesta a un nicho específico: vuelos regionales entre ciudades del interior, con aeronaves más pequeñas y una experiencia de viaje más cuidada.
“Nuestro propósito es que viajar vuelva a ser parte del disfrute”, señalaron desde la empresa al presentar el proyecto.