El Registro Nacional de las Personas (RENAPER) implementó desde febrero de 2026 un nuevo formato de Documento Nacional de Identidad electrónico, fabricado en policarbonato e incorporando un chip sin contacto y nuevas medidas de seguridad. Sin embargo, no existe una obligación general de cambiar el DNI vigente: el documento actual continúa siendo válido.
La actualización al nuevo formato se produce principalmente cuando una persona debe realizar alguno de los trámites habituales de renovación o actualización del DNI. Entre ellos se encuentran las actualizaciones obligatorias de menores, el vencimiento, cambios de domicilio o datos personales y la reposición por pérdida, robo o deterioro.
¿Quiénes deben actualizar el DNI?
El recambio no es obligatorio para toda la población. De acuerdo con la información oficial del RENAPER, los documentos que ya se encuentran vigentes mantienen su validez.
En cambio, deben tramitar una actualización quienes se encuentren en situaciones como:
Menores que cumplen las actualizaciones obligatorias de los 5 a 8 años y a los 14 años.
Personas cuyo DNI está vencido.
Quienes necesiten realizar un cambio de domicilio.
Personas que deban rectificar datos personales.
Quienes necesiten realizar trámites vinculados con el reconocimiento de identidad de género.
Personas que hayan sufrido pérdida, robo, hurto o deterioro del documento.
En estos casos, el nuevo DNI que se emite corresponde al formato electrónico implementado por el RENAPER.
¿Hay que cambiar el DNI aunque esté vigente?
No. Este es uno de los puntos más importantes de la nueva implementación.
El Gobierno aclaró oficialmente que la actualización al nuevo formato no es obligatoria para quienes ya poseen un DNI vigente. Es decir, no es necesario pedir un turno únicamente porque comenzó a emitirse el nuevo documento.
Por lo tanto, si una persona tiene su DNI en buen estado y dentro de su período de vigencia, puede continuar utilizándolo.
¿Cómo es el nuevo DNI electrónico?
El nuevo documento está fabricado en policarbonato e incorpora tecnología electrónica para reforzar la seguridad.
Entre sus principales características se encuentran:
Chip electrónico sin contacto (NFC).
Código QR.
Datos biográficos y biométricos.
Sistemas de autenticación electrónica.
Nuevas medidas contra falsificaciones.
Mayor resistencia física.
Compatibilidad como documento electrónico de viaje para los países correspondientes.
El diseño responde a estándares internacionales establecidos para documentos de identidad y de viaje.
¿Para qué sirve el chip del DNI?
El chip incorpora mecanismos destinados a verificar electrónicamente la autenticidad del documento y proteger la información de su titular.
Según el RENAPER, la tecnología también permitirá desarrollar nuevas funcionalidades vinculadas con la identidad digital. Entre ellas aparecen la verificación de identidad online, trámites remotos y sistemas de autenticación más seguros.
El nuevo documento también puede ser leído mediante tecnología NFC, una característica que facilita determinados procesos de verificación.
¿Cómo hacer el trámite?
Cuando corresponde realizar una renovación o actualización, el trámite se gestiona mediante los canales habilitados por el RENAPER y los registros civiles.
El procedimiento general es:
Solicitar un turno a través de los canales oficiales correspondientes.
Seleccionar la oficina donde se realizará el trámite.
Presentarse con la documentación requerida según el motivo de la actualización.
Realizar la toma de datos, fotografía y datos biométricos cuando corresponda.
Abonar el trámite según la modalidad elegida.
Esperar la entrega del nuevo DNI.
Los requisitos pueden variar de acuerdo con el tipo de trámite y la edad de la persona.
¿Qué pasa con el DNI anterior?
El cambio de formato no implica que todos los documentos anteriores queden automáticamente invalidados.
La normativa y la información oficial del RENAPER establecen que los documentos actualmente vigentes continúan siendo válidos. La renovación se realiza cuando corresponde por los motivos establecidos o cuando la persona decide acceder voluntariamente al nuevo formato.