En un pronunciamiento histórico, el papa León XIV advirtió sobre los riesgos de la inteligencia artificial (IA) y su impacto en la dignidad humana en su primera encíclica, Magnifica Humanitas, dada a conocer ayer. El documento, que marca un hito en su pontificado, plantea la necesidad de una actualización de la Doctrina Social de la Iglesia ante la revolución digital, siguiendo la tradición iniciada por la Rerum Novarum de León XIII.
León XIV sostiene que la IA “no es neutral” y que puede tanto fomentar la justicia y la participación como profundizar desigualdades, controlar y excluir. Advierte sobre usos antihumanos de la tecnología, como la manipulación de información, la violación de la privacidad y la reproducción de estereotipos de quienes diseñan los algoritmos. Subraya que, pese a su valor, las innovaciones tecnológicas quedan concentradas en pocas manos, especialmente empresas y plataformas que definen condiciones de acceso, visibilidad y oportunidades económicas.
“Cuando un poder de tal magnitud se concentra en pocas manos, tiende a hacerse opaco y a eludir el control público”, alerta la encíclica, que señala la necesidad de marcos jurídicos claros para evitar que el cambio sea gobernado solo por lógicas tecnocráticas.
El documento propone un “orden social justo en la era digital” que garantice igualdad de oportunidades, proteja a los más frágiles, combata el odio y la desinformación, y someta a control público el uso de datos y tecnologías, priorizando la dignidad de la persona sobre el beneficio económico.
León XIV aborda también la vulnerabilidad de los menores ante el uso temprano de teléfonos móviles y algoritmos que facilitan el acoso, la exposición a contenidos sexuales o la manipulación de imágenes y videos. Reclama límites de edad y mayor responsabilidad de los proveedores tecnológicos.
Desde el Gobierno nacional confirmaron que la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, ya está en Roma para definir la fecha de una posible visita del papa León XIV este año a la Argentina.
El Papa analiza el impacto de la IA en el trabajo, indicando que, en muchos casos, los sistemas automatizados desespecializan a los trabajadores y los relegan a tareas repetitivas bajo vigilancia digital. Por ello, insta a acompañar la automatización con medidas de protección del empleo, recualificación y participación de los trabajadores, para que la tecnología libere capacidades humanas y no genere exclusión.
La encíclica Magnifica Humanitas se convierte así en un llamado global a la reflexión ética sobre la IA, sus impactos sociales y económicos, y la necesidad de que los Estados, las instituciones y las comunidades participen activamente en la toma de decisiones que afectan la vida de las personas en el nuevo mundo digital. León XIV propone un diálogo entre tecnología, justicia social y responsabilidad humana, en un momento en que la concentración de poder y conocimiento tecnológico podría redefinir las relaciones sociales y laborales a escala global.
En ella, el pontífice reafirma que solo un enfoque centrado en la dignidad humana permitirá que la inteligencia artificial sea una herramienta de progreso, inclusión y bienestar, evitando que la revolución digital genere nuevas formas de dependencia, manipulación y desigualdad.
Durante el encuentro, el Papa ofreció también una disculpa histórica por el papel de la Santa Sede frente a la esclavitud, al no haberla condenado durante siglos, calificando esta omisión como “una herida en la memoria cristiana”.
Conceptos clave del texto
– Las tecnologías no se deben concentrar en manos de unos pocos, alimentando la brecha entre los incluidos en la revolución digital.
– Se necesita un código ético compartido sobre IA. Es necesario abordar la IA con sobriedad y vigilancia, apostando por políticas y marcos jurídicos adecuados, una supervisión independiente y la educación de los usuarios.
– Hay que desarmar la IA para sustraerla de la lógica de la competencia militar, económica y cognitiva, para romper la equivalencia entre poder técnico y derecho a gobernar, sustraerla de los monopolios e impedir que domine al ser humano.
– El trabajo debe centrarse en la persona, no en el beneficio. León XIV destaca la importancia de proteger la dignidad y el valor del trabajo.
– Superar la teoría de la guerra justa. El Papa sostiene que ningún algoritmo hace que la guerra sea moralmente aceptable.
– Es inmoral e inaceptable eliminar o someter a una nación. La promoción del bien común no puede separarse nunca del respeto al derecho de los pueblos a existir.